domingo, 15 de marzo de 2026

El peso del silencio

Hay silencios que pesan más que las palabras.
Silencios que se quedan en la habitación
cuando todos se han ido.

Se sientan en la silla vacía,
miran por la ventana
y esperan algo
que nunca llega.

A veces pienso
que la tristeza no es un grito,
sino un eco muy lento
que tarda años en apagarse.

Uno aprende a caminar con ella,
como quien carga una maleta
que nadie más puede ver.

La gente pregunta:
“¿Estás bien?”

Y uno responde que sí,
porque explicar el dolor
sería como intentar describir
el color del viento.

Y aun así
seguimos respirando.

Quizá porque en el fondo
sabemos que incluso el corazón roto
sigue teniendo
la extraña costumbre
de latir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario