La noche llega despacio
cubriendo el mundo de calma,
enciende luces pequeñas
en las ventanas del alma.
Las estrellas se despiertan
como secretos del cielo,
y la luna va pintando
caminos sobre el silencio.
En la quietud de la sombra
los pensamientos se ordenan,
y el corazón, sin palabras,
entiende cosas que espera.
Porque la noche no es solo oscuridad,
también es refugio y pausa,
un lugar donde los sueños
empiezan a abrir sus alas.
